El cáncer de piel es el tipo más común de cáncer, con más de 9500 casos diagnosticados diariamente en EE. UU. La detección temprana es clave, pero los síntomas pueden variar y ser difíciles de detectar. Las señales de alerta incluyen: 1. Picazón o dolor persistentes, 2. Manchas nuevas o inusuales que no desaparecen, 3. Lesiones que sangran, supuran o forman costras, 4. Lunares con bordes irregulares, enrojecimiento, hinchazón o cambios de color, 5. Lesiones duras de rápido crecimiento. Si nota algún cambio preocupante en la piel, consulte a un médico. Es posible que lo derive a un dermatólogo para una biopsia. Si se confirma el cáncer de piel, podrían ser necesarias pruebas adicionales, como imágenes o biopsias de ganglios linfáticos, para determinar su propagación.